Estudiar en un High School en Estados Unidos: ¿cómo es de verdad la experiencia?

Si estás pensando en estudiar un año escolar en el extranjero, probablemente el High School en Estados Unidos se convierta en una de tus opciones favoritas. Es una decisión emocionante, que a cualquiera le haría ilusión, pero también es natural tener dudas porque es algo desconocido al principio. No te preocupes por esto, vamos a contarte lo más importante. 

¿Cómo es realmente la experiencia de estudiar en un instituto estadounidense? ¿Es tan diferente del sistema español como parece? En este artículo, te contamos de manera detallada cómo es la vida diaria en un High School americano, para que tomes una decisión bien informada sobre si esta aventura es para ti.

La verdad es que estudiar en un high School en Estados Unidos es una experiencia transformadora que va mucho más allá de lo académico. Se trata de una inmersión total en una cultura diferente, donde además de aprender en las aulas, aprendes de la vida misma.

La estructura de un High School en Estados Unidos

High School Estados Unidos

A diferencia de España, donde tienes la ESO y el Bachillerato como etapas diferenciadas, el High School en Estados Unidos es un bloque único de cuatro años, correspondientes a los grados 9 a 12. Estos cuatro años tienen nombres específicos:​

  • Freshman (9º grado): tu primer año, alrededor de los 14-15 años. Es cuando todo es nuevo y emocionante.
  • Sophomore (10º grado): el segundo año. Muchos estudiantes españoles eligen venir en este curso por tener más madurez.
  • Junior (11º grado): uno de los años más importantes académicamente.
  • Senior (12º grado): tu último año antes de graduarte, lleno de celebraciones y nostalgia.

La rutina diaria: clases, horarios y tu día a día

El primer cambio que notarás es la rutina diaria. Mientras en España pasas la mayor parte del día en la misma aula, en Estados Unidos todo funciona diferente. Las clases comienzan entre las 8:00 y las 8:30 de la mañana y terminan alrededor de las 3:00 de la tarde.​

En lugar de tener un grupo de clase fijo, tú eres quien se mueve entre aulas según tu horario. Cada clase dura aproximadamente 45 a 60 minutos, con pequeñas pausas para cambiar de aula. 

Empiezas con tu «homeroom”, pero luego tienes una secuencia de clases rotativas. En medio, probablemente tendrás un almuerzo de una hora, que es uno de los momentos más sociales del día donde conocerás a muchísima gente.​

Asignaturas: libertad de elección

Estudiantes ciencias

Una de las mayores diferencias es la flexibilidad en la elección de asignaturas. Tendrás materias obligatorias, como son inglés, matemáticas, ciencias, ciencias sociales, educación física y salud. Pero una vez las cumplas, tienes libertad para elegir muchas optativas según tus intereses.​

¿Te interesa el cine? Hay clase de cine. ¿Programación? Tienes para elegir entre informática, diseño web. ¿Te va más el arte? Pues podrás acudir a clases de teatro, artes plásticas, danza, etc. Esta flexibilidad es una de las ventajas más grandes, puesto que te permite explorar tus verdaderas pasiones antes de elegir una carrera universitaria.​

El deporte: mucho más que una actividad

fútbol americano

La importancia del deporte en el High School americano es fundamental. El deporte no es solo mera educación física; es un sistema de equipos competitivos que representan a tu colegio. Los deportes más populares suelen ser el fútbol americano, baloncesto, béisbol, fútbol soccer, natación, atletismo, lacrosse y golf.​

Lo que te sorprenderá es que para participar, tienes que demostrar tu nivel en pruebas competitivas (tryouts) para entrar en el equipo. Pero aquí está lo crucial: el deporte es una puerta de entrada a la socialización, ya que muchos jóvenes se hacen íntimos entrenando en el equipo correspondiente. 

Cuando te apuntas a un equipo, automáticamente tienes un grupo de amigos con el que pasas horas en entrenamientos y viajes para celebrar los partidos. Para estudiantes internacionales, ser parte de un equipo aumenta, como es lógico, las oportunidades de integrarse y hacer amistades genuinas.​

Los viernes por la tarde es sagrado. Es el día del partido de fútbol americano, y por ello, toda la comunidad escolar se reúne para verlo, lo que lo convierte en una tradición que reúne a todo el mundo y es un tiempo extraordinario para socializar.

School Spirit: identidad y tradiciones

El school spirit es un concepto que sorprende a los estudiantes españoles. Para los estadounidenses, el colegio no es solo un lugar de estudio; es una comunidad con identidad propia, colores propios, una mascota y por supuesto, una serie de tradiciones compartidas.​

La Spirit Week es una celebración importante donde cada día tiene un tema. Podrás participar en eventos como el «Pijama Day», «Twin Day», competiciones deportivas entre grados y los grandes eventos, que suele ser el partido de fútbol. Aunque pueda parecer exagerado al principio, te contagias del entusiasmo general y antes de que te des cuenta estarás participando activamente en todas estas actividades.​

Otra tradición muy reputada es lo que ellos llaman el “Homecoming” que se celebra durante el mes de octubre. Se organiza desfiles, bailes, competiciones deportivas y la coronación de la reina y el rey del homecoming durante una semana entera.

Las amistades y la vida social

Socialmente, el High School americano funciona muy diferente a España. Como tiene la característica de que cambias de aula cada hora, asistes a un almuerzo diario con tus compañeros, participas en clubes y equipos deportivos, implica que tienes una alta posibilidad de hacer amigos por todas partes.

Para todos los estudiantes que vienen de fuera, como sería tu caso, esto es una bendición absoluta. Los adolescentes americanos suelen ser muy abiertos con los estudiantes de intercambio, especialmente si muestras interés en sus actividades. La integración suele ser relativamente rápida si te involucras en estas actividades escolares que previamente hemos señalado.​

También son muy importantes algunas celebraciones como las de Halloween, Navidad y el Prom (o más conocido como baile de graduación), que es prácticamente una ceremonia de peso importante en la vida de todo estudiante americano.​

Los desafíos que supone enfrentarte a esto

Estudiante de un high school

Ser honesto sobre los desafíos de estudiar en un High School americano es importante. El choque cultural y su correspondiente adaptación es algo a tener en cuenta. Los primeros días pueden ser abrumadores, puesto que hay muchas diferencias en la comida, los  valores, las formas de interactuar, su humor y por supuesto, en las costumbres sociales. Es por esto que muchos estudiantes que han decidido hacerlo, cuentan que sintieron emoción, pero también confusión e incluso a veces tristeza las primeras semanas.​

La barrera del idioma también es importante. Aunque llegarás con buen inglés, entender a compañeros en el almuerzo o cuando hablan muy rápido, puede ser frustrante. Pero aquí viene lo bueno, mejoras rápidamente gracias a la inmersión total. En 2 o 3 meses aproximadamente, la mayoría de estudiantes españoles sufren una mejora exponencial.​

La separación de tu familia y amigos es el desafío más complicado y emocional al que posiblemente te enfrentes. Vivirás con una familia anfitriona maravillosa, pero no es lo mismo. Los primeros meses pueden ser difíciles emocionalmente porque echas de menos a los tuyos. No te preocupes, es completamente normal. Simplemente, tienes que tenerlo en cuenta y transitar tus emociones poco a poco. Si te has ido a estudiar allí es porque realmente lo deseas, así que solo tienes que pensar en las cosas buenas que te aporta este cambio.​

Porque todos estos desafíos son temporales y superables. Muchos estudiantes españoles los han enfrentado antes que tú y han salido adelante, nutriéndose de una experiencia que pocas veces se olvida, más que nada, porque el crecimiento personal es invaluable.​

Una experiencia que te cambiará la vida

En definitiva, estudiar en un High School en Estados Unidos es una transformación personal que afectará más allá de tu curso académico, te cambiará incluso tu visión del mundo. Sí, hay momentos difíciles, de nostalgia, confusión y la barrera del idioma puede ser frustrante; pero la recompensa merece la pena.

Si preguntas a cualquier estudiante español que lo haya hecho, la mayoría te dirá que fue la mejor decisión de sus vidas. Aprendieron inglés a un nivel altísimo, crecieron emocionalmente y conocieron a gente que se llevan en el corazón de por vida.

Si tienes dudas o necesitas hablar sobre opciones más específicas, nos encantaría hablar contigo. Say Languages está aquí para hacer que tu sueño de estudiar en el extranjero se haga realidad. ¿Hablamos?